Hoy es siempre todavía...proverbio de Machado... que dice mucho, dice ahora, dice hoy... Me habla, me dice de ti, de todo esto… y más… Con lo que tengo, con la vida que vivo, con mis aperos, se me presenta la prueba de hoy con lo estudiado y lo ignorado. Me dice que nunca es tarde, siempre que conjugue el presente... que en ese estadio me debata, conmigo, contigo, con otros.
El ahora... es, así es, todavía es y sigue siendo, por siempre. Por cuanto en él o a él llego con lo vivido, con el optimismo y lo sublime de las anteriores edades; las alegrías –esencialmente-, candidez, asombros, curiosidades, disposiciones, entre otras cualidades incluyendo a la inadvertida fe. Las heridas, los tormentos y derivadas acciones perversas, son accesorios inútiles con los que hay que lidiar para no sucumbir.
En el ahora me encuentro con la fuerza mental de lo aprendido y robustecida esa fuerza, por aquello que hasta hoy, he sabido autodidácticamente desaprender y dejar de aplicar; ensayando, errando, creyendo, vaciando y llenando. Hoy me consigo con los sentimientos intactos, luego de sortear laberintos, y muy a pesar de sentirme a veces mutilado, resulto ileso. A veces convicto y confeso, otras condenado y con deudas pendiente por pagar y cobrar. Absuelto de culpas procuro entenderme en libertad y sentirme siempre entero y nunca fracción.
Viviendo el presente, con lo que viví antes, aprovechando lo que parecían circunstancias propias o ajenas. Con lo que tengo puesto, puedo vivir hoy, ahora que es siempre todavía, ahora más, cuando sé, que puedo crear circunstancias, muy a propósito y compartir con otra criatura creadora, en la sincronía exacta de saber que nunca llego tarde para lo importante, que donde estoy, soy y celebro lo importante que es hoy.
Alguien llega y deja que yo llegue como si la cita fuera concebida desde ambos, desde dentro y desde entonces... Así celebro este hoy, este ahora. Puede que no prometa nada, puesto que es exactamente lo que quiero, lo que creo... nada está en mi que asegure nada para después... ni creo que esté en otros la promesa, excepto en la única idea en la que marcho en pos... Dios....
Hoy es mucho. Lo es si consideramos todo cuanto en ello cabe, y lo que en ese espacio podemos dar, de seguro contiene más, mucho más de cuanto podemos ubicar de manera consciente. De seguro aun en los peores días, el hoy es suficiente para dar, para darnos y recibir. En el hoy, cabemos siempre, cabemos todo, alcanza para muchos, para más. Al hoy, le damos contenido, le madrugamos, le damos ocaso. Dentro del hoy vivimos siempre, le damos orden, si nos gusta, nos alineamos, nos centramos y si queremos y sabemos, nos proyectamos. También, nos conformamos o nos perdemos en el extenso Hoy.
Si hoy es mucho, siempre es demasiado. El siempre nos contiene entero y en él pereceremos, mientras tanto,aleluya vivimos. Todo cuanto se aspire, cuanto se crea y se sienta lo arropa el siempre. Aquello que traigo desde la raíz, y todo cuanto vaya acumulando en mi saber, todo lo que a pulso y por impulso desnude o viste la piel y aquello que absorto admire y admitan mis glándulas sensoriales, tangibles al tacto o inmensurables a la razón, conviven entre el sereno y el agitado siempre.
Ahí estás, ahí te encuentro. Por inmensa que seas o tan grande que te vea. Mientras más evidente te hagas mejor el siempre te acoge. Hasta el olvido más remoto y la memoria más angosta, las mayores dudas y todas las certezas, todo y más están eternamente ubicados o consiguen su espacio, en lo sabido y en el desconocido siempre.En cuanto al impreciso todavía, ese tiempo latente entre el limbo de lo posible y lo imposible. Va y viene como un determinante péndulo, en un trapecio que sugiere alcanzar el extremo. Que entre bate y vate sugiere, anima, aúpa, procura y se alza en nuevos o antiguos paradigmas. Y sin embargo, ese todavía es una vasta reserva hidráulica de torrentes que no se agotan, que mueven y conmueven, que liberan y resisten tempestades. El todavía no se rinde, nunca expira. Todavía no es promesa, es fuerza que gravita y levita, es conciencia intuitiva. Es la viva gana de andar, de no estarse quieto, por el mero hecho de alcanzar y vivir.
Y mientras viva, contento procuro andarme entre el amar y la mar
No hay comentarios:
Publicar un comentario