domingo, 29 de agosto de 2010

Espero que solo sea a veces


A veces, será que sólo a veces, no somos nosotros mismos y solemos ser lo que otros quieren ver
Acá,  entre nosotros, pero también afuera entre los otros
Solo a veces, no vemos a más nadie al frente  nuestro, sino a la imagen nuestra como el reflejo de lo deseado.
Digo que a veces no te veo, me veo en ti, me busco neciamente en ti, busco que te parezcas a mí.
Solo que a veces, de manera absurda y obstinada, ni a nosotros mismos nos vemos en el espejo
Y nos preferimos de otro modo, buscamos de modelo lo que solo a veces hemos sabido ser
Sucede que a veces no nos vemos, muy pero muy a pesar de existir, de ser, nunca de parecer.
Será que a veces nada reflejamos que ni el íntimo espejo del baño nos registra
Acaso, suele suceder que nadie nos mira, que pasamos inadvertidos por el mundo
Que andamos vestidos de otros, de otro modo, otra moda
Se nos mira, se nos enumera, nos clasifican, nos etiquetan, nos segregan,
Nos cuentan a favor y nos descuentan en nóminas
Y silentes cómplices o con todo el ruido posible, solemos ser juez y parte, mucho más uno que otro
Y así, francamente, dejamos de ser uno, pereciendo ser otro.
Sucede que veces, terriblemente debemos ser otro
Donde el deber no tiene nada que ver con el derecho ni con el izquierdo compromiso con uno mismo
Que terrible entonces cuando el manso pueblo no es montarás
Por eso, solo a veces –así lo espero- divague yo, o te extravíes
Déjame verte cual eres y permíteme presentarme cual soy.

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