martes, 31 de agosto de 2010

Qué extraño


Qué extraño saber que hace poco, muy poco,
Abiertos como un libro
Nos alegró leernos sin lomos ni portadas
Que sensación extraña 
No escribir más de la experiencia
A pocas horas y hoy a pocos días
Solo en la memoria del cuerpo y su piel quedamos como tatuaje en papiro
Amplio paladar sediento
Catando y lamiendo como gatos
Sublimados estuvimos
En amplio espectro de tiempo y sin espacios vivimos
Mágica esfera ocupamos
Y dimos tanto en tan poco
Que hasta parecemos vacios
Donde está la espesa esencia compartida
Reposa en ambos de seguro
Agazapada espera
Así, así la piel y lo que encierra espera

Reporte de Actuaciones Técnicas

Acá tierra, registrando en la bitácora intentos fallidos para comunicarse con nave extraviada desde esta estación central. Se registra condiciones de supervivencia en la nave, la misma, al parecer, goza de buena salud, pero se reconoce en período de cuarentena por proceso profundo de depuración y sanación interior, aprovechando vacaciones siderales. Se presume que la misma esté en tránsito hacia cielos desconocidos en proyección difusa por reflexión, anunciando que a pesar del ruido cósmico pronto estará bien, aunque se reconoce contrariada, por eventos meteorológicos en cielos terrenales.

El diagnóstico inicial señala que al parecer la nave presenta problemas de recepción de señales terrestres, muy a pesar de contar con suficientes recursos tecnológicos. Puede que los mismos no estén siendo utilizados en forma adecuada, dada las exigencias medioambientales del suelo agreste terrenal en algunas latitudes y por las manchas solares. Puede también no sean compatibles varios sistemas operativos o no se cumplan algunos parámetros requeridos por los software libres, que señala la ley. El OVI, identificado al parecer emite señales desde páramos helados, y al parecer advierte interferencia manifiesta de otras naves que siguen gravitando en tierra.

La falta de señal tiene como consecuencia inmediata la sensación de pérdida de instrumentos de posicionamiento espacial y en especial de geo posicionamiento referencial con sentido común, que con el devenir de las estaciones astrológicas, a partir de la primavera, serán de fácil comprensión para quien opera la nave extraviada, muy a pesar de esa sensación de pérdida del alma en el CPU. Siempre que navega en formal manual, sin hacer uso del modo automático.

La bitácora de vuelo expresa condiciones de saturación, por condensación de líquidos que produce secreciones en forma de precipitación, por los ventanillas principales, esto compromete significativamente la visibilidad; fundamental, para recuperar el camino hacia la tierra o hacia otros astros que le sean propios. Los reportes meteorológicos anuncian el cese de la lluvia de meteoros y que pronto volverá la calma. El plan de vuelo se podrá observar con claridad en pantalla. Desde la cual podrá hacerse acercamientos a los ámbitos reconocidos en vuelo, como plazas y donde podrá tomar o dejar la carga que sea requerida de formas de energía llamados ósculos.

Se aprecia en el reporte que en la nave no se sabe usar la bola de cristal –antiguo método- para leer el futuro y por ello pierde el rumbo y la perspectiva de vuelo intentando usarla con afán, para predecir eventos de acercamiento y encuentros con la tierra. Este proceso viene generando virus de ilusiones, que contaminan los sistemas operativos y producen errores, en especial en el lenguaje de programación y de comunicación. Esto, explica en parte, la ausencia de comprensión entre las interfaces que conforman el equipo nave-tierra.

La Nave anuncia nuevos contactos con tierra, si se restablecen con el soporte de algunos cracks, que por autodepuración reflexiva, efectúe la nave cargando desde la caja roja (antes negra) interna, para tomar y diferenciar el rumbo a elegir. Estos contactos puede que contengan bastimento y enseres que permitan la degustación de un menú completo (sopa y seco) entre los operadores de la nave y esta estación.

La nave mantiene álbum intacto de eventos pasados y los mismos están en resguardo a fin de dar la retroalimentación que sostiene a la tierra y que eventualmente sea de buen uso para la nave. Esta estación manifiesta alegría por tener contacto con la nave extraviada, desea éxito en plan de vuelo, cuando en la mismos se re instale y pueda seguir curso operativo hacia su destino.... Feliz viaje sideral.

Ah

Ah... frente a frente, toda una multitud reunida
Tú y yo, cara a cara, mirándonos
En un amistoso encuentro con barras.
No estabas sola ni yo tampoco
muy a pesar de ser una cita íntima
llegamos a la hora
y súbitamente aparecieron
nuestras cosas
Nos dimos cita y que cita
De golpe llenamos el estadio
ellas, nuestras cosas, se fueron acomodando.
En las tribunas la algarabía de nuestras hinchas se hizo fiesta
Todas de colores, se acomodaban para vernos
Vernos felices y de frente.
Nadie apostaba a perder ni a ganar
Estar cerca era ganancia
aunque nadie sepa de toros
apuestan a una gran faena
Sin convocatoria ni perifoneos;todos fueron, hicieron presencia, y juntos animaron
Vieron desde la tribuna
Como dos seres se daban
Hubo consignas, gritaron Ole
las continuas olas se hicieron sincronía con lo que abajo pasaba
Canciones y creaciones eran a todo efecto la misma cosa
armonía en tiempo, sonido y movimiento
Celebraciones antes y durante el encuentro
a capella mantuvo su
propia euforia
Ahora bien, quien dio pautas en esas tres horas de concurrencias
quien hizo de árbitro
quien administró el tiempo donde no hubo interrupciones
a pesar de los apagones, con velas encendidas se dio continuidad inmediata.
La fanaticada ejemplar, a pesar del licor 
Y nosotros, ah nosotros...
Jugadores, cual atletas de alto rendimiento
Dimos todos, mojamos las camisetas con la dignidad de la divisa que honramos
Hubo entrega, concentración, afinidad yfair play
Todo conforme al mejor menú
Dimos pauta, adaptamos el guión de la mejor obra.
De colofón un sabio pentagrama
Dejaba ver....
Cuando el amor llega así de esta manera

Huyo

              
Huyo de las veinticuatro horas del día que está por terminarse. Me apresuro a esperar un mañana distinto, el día que recién arriba, el que goloso espero. Día de encuentros, de esperanzas; con sus batallas, duelos y dolores. Día de parto y partida, de lo que se y no sé, pero de lo que quiero, espero y me importa. Menos que de aquello que me es indiferente, desconocido aun.
Entonces dormiré. No siempre tan serenamente como quisiera, pero lo haré, seguro. Reposará mi cuerpo y elevaré mi espíritu, a la noche, con o sin luna, debajo del cielo siempre. Pondré en reposo mis sueños y buscaré más, recostado entre las puntas de una luna que sabe achicarse y agrandarse; que se ausenta o se hace presente según sabemos, pero llenándome de asombros siempre.
Entonces nada me perturba, duermo profundo y plácido, buscando más. Súbito despertaré, reposado, con el alma inquieta; la que siento, con la que aprendo a sentir, según el cuenta día, por fracción, llena de olvidos en su memoria o con rastros de lo soñado.  Alma con huellas en las arenas que se peinan con el viento y con el agua o despeinamos con faenas nuestras.
Levantado, emprenderé la ruta de siempre, la de la vida, hasta agotarse, llena de gracia, más que con su ausencia, aunque con frecuencia no nos parezca. Dando gracias y convencido de lo sentido. Abrazaré lo amado, en tanto me sea posible con mis brazos llenos de antojos  "el tiempo y el espacio tendrán que resolverse… de eso estoy seguro..."  También aseguro la muerte, esa delgada y frágil menbrana que como himen cruzará quien primero parta. 

Antes, siempre que pueda, huiré agotado al reposo, al de la vida, huyo con desespero por lo perdido, lo no encontrado, por la angustia de no dar más de lo que he dado y por no tomar todo cuanto estuvo ahí, dispuesto para mí y no supe aprovechar. Entonces huyo de las cosas que no me alcanzan y no me alteran, no me afectan, me dejan ser el mismo de siempre;  no me compran, no me agraden ni me agredan. 

Huyo de los rieles que siguen otra vía, la de los ruidos y la de escombros. Huyo también de la propia vía, la de mis rieles rotos, no reparados aun, la de los tramos sin estaciones. Me escapo con la duda de no saber a dónde se conducen otros; aquellos que van seguros, los que parecen estarlos, aquellos ilusos que suponen como yo, y quienes equivocadamente y sin saberlo van en sentido contrario. Me inquieta saber que huyo, con la curiosidad de ver a quienes en espera aparente, parecen no moverse, se quedan quietos, inertes, como esperando algo. Huyo de todo cuanto se mueva, aunque me mueva con ellos, o irremediablemente me acerque a ellos, les roce o inexorablemente me estrelle con ellos.
Huyo con las manos vacías y sin guantes. Con poca ropa y con poco peso. Aunque huya de prisa, sereno descanso. Viajo con la piel, la que ostento. Despierto distraído de gran parte del mundo que conocemos. Vivo cerca, dentro o muy próximo a la parte del mundo que concibo y de otros mundos, tal vez, de los que encuentre mientras huya.

Aun

Como bien conoces ha sido largo el trecho sin sabernos
Han pasado muchas lunas y lunes
La mar ha batido fuerte sus olas en los malecones
Son tantas las horas que si acaso se cuentan, se hace por años y meses
Aun así
Sigue siendo la misma ropa la que luzco en la sala de espera
Sigue apareciendo el mismo rostro frente al espejo
Surgen las mismas preguntas y razones
Aparece en automático la misma respuesta
Y sin embargo
Aun te pienso como entonces
Ya no hay ventanas, ni iguanas
No hay vehículo por ver ni del que apearse
Y si bien no espero verte llegar ni pasar por ninguna puerta
Aun creo
Aun siento
Ya no se ven bancos ni plazas
La luna no parece tan redonda
No sé de perros, no veo loros y ha muerto el gato
Ya nadie vende postales ni pasteles
No surge la sorpresa de la música en la barra del bar
Ni corre nadie por los aeropuertos con carteles de aliento
Nadie hace guardia frente al Nido
Aunque éste ronde como ortiga en la memoria
No se citan amantes en el lobby de un hotel
Ni quedan registros de visita en los museos
Nada se entierra en honor al amor sentido
Y sin embargo
Estos existen aun
y aun esperan
Lo siento y así lo creo
Como la tierra seca espera el agua
El preso su libertad
Aun la espera existe
Como en la sala de parto
Algo bueno para la vida está por nacer
Como este abril bicentenario
de aniversario
Supo de espera
Yo también espero
Aun…

lunes, 30 de agosto de 2010

Hathor vive


Hathor vive
He vuelto a saber de ella
La he visto y libado
Ella, se me ha acercado
Se ha hecho presente sin traje de diosa
Fresca siempre y olorosa
Así se me ofrece
Me invita a vivirla en el paraíso del amor
Y hace que en su firmamento tenga hogar
Me hace palacio y en él la siento
Alegre y risueña comparte su amor que embriaga
Haciendo con pasión el arte
Que convoca y con sus manos y su boca
Me dice que Hathor vive

Estaba pasando

No solo a ella
Algo le estaba pasando
También a el
Si, precisamente a él, 
Era a quien
Le estaban pasando
Cosas profundas
de este mundo
Las cosas terribles del amor.
Se levantaba con ella en la sien
Comía con ella en su plato
Se atragantaba en lontananza
Solía perderse ensimismado y mudo del universo.
Mientras el mundo marchaba a su tiempo
El corría a otra escala
El mundo seguía cayendo y él
El levantaba otro rapidito
Era ambidiestro en el pensamiento
Y solo con sentimiento trabajaba
Volaba, corría, veía sin ojos
Comía de aliento y tacto
Caminaba por trochas que se abrían
Y el derechito con ella a cuesta
En medio de todo andaba
Diosito y la virgen a un lado
Con asombros le veían pasar
Así de claro estaba, así de necio enamorado

Hoy


Bueno, hoy es uno de esos días en que cualquiera se me acerca y me saluda distinto y eso me gusta
Bueno, también es cierto que hoy saludaré distinto -si quiero- y eso es mejor
Hoy es mi día, estoy de cumpleaños
Un aniversario más de vida, un motivo para la celebración
Un mejor pretexto para la reflexión
Para darme cuenta a mi mismo de lo hecho, de lo bueno que ha habido
Y de cuanto falta, cuanto más quiero.
Hoy puedo enumerarme como quiera, darle gracias a la vida, a mi Dios
Y al amor que en mágico encuentro me trajo.
Hoy puedo mirarme al espejo y no reparar ni  marcas ni arrugas,
Verme de veras a los ojos y celebrarme
No esperar nada de nadie y darme, salir a darme.
Hoy sólo hay encuentros. Hoy quiero palparme.
Compensar en las cosas sencillas que siempre veo; verme entre ellas y entenderlas.
Hoy me doy permiso, hoy salgo a mi encuentro y me abrazo
Hoy no estoy solo; conmigo y con los que quieran verme
Ando de titulares en los diarios de la familia y los amigos
En el rumor sano de los conocidos
Hoy el planeta verde es más verde
Hoy la sangre es más roja -así la siento-
Hoy el cielo es amplio y generoso, -así me arropa-
Hoy me comprometo más conmigo y con la vida
Renuevo en disposición la fe y la esperanza
Hoy mando al carajo las cuentas; solo sumo y arrimo
Por hoy filtro los ruidos y los sinsabores
Armoniosamente todo fluye hasta la melancolía en sus recuerdos
Salud, así me brindo.

Mis febriles abriles

Fue entre junio y julio
De seguro, siempre recuerdo,
Antes de agosto
En ese tiempo tuve un abril
Fue de día, a pleno sol, antes Meridian
En esos tiempos delgados de pocos años
Te vi redonda como mi luna
Cara a cara
En un abrazo
De manos juntas
Nació con un beso
La edad febril del primer amor.
Entré, estuve y me entretuve
Nadando en el aire, pegado a tu boca
De esa fuente bebí
Lamí del gran helado perfecto que no comí
Hoy, en este abril
Entre junio y julio
Recuerdo con afán
Ese portal afín
Que viene a mí
Por los besos que no te di

domingo, 29 de agosto de 2010

Silencios


Me quedé con todos los silencios
No he perdido ninguno
Acá los guardo, ahora mismo los observo
Están quietos, atentos
Como esperando un vendaval para mojarse
Solo la brisa de esta tarde junta
Les soba el lomo
Como caricia de gato en el tobillo
Yo, me aplico a la obediencia del pastor
Y les cuida con atención
Nada me distrae
Ni las agoreras voces que mientan lobos
Mis silencios están quietos
Solo yo hablo, les hablo
Ahora en este instante
Ni el teclado suena
Y como ya no uso reloj de manilla
El tiempo es mudo

Te tengo

Hoy, que ya sé que no te tengo
Hago conciencia plena que alguna vez, entonces, te tuve
Siendo así, me resulta paradójico, que algo haya tenido
Como bien sabes amor, nada humano me pertenece
Y si así es, que no te tenga, y te haya perdido, me pregunto
Si acaso fui tuyo y si me tuviste.
Si haberme dado como me di
Si haberte tomado como pude
Con tanto que a mi vida diste
Y si hubo algo que de la mía tomaras,
Algún significado ha valido para ti, para mí
Figuró eso habernos tenido y ser
Uno al otro
Me doy respuesta:
Entonces fui tuyo
Fuiste mía
Y…
Nos perdimos.
Ahora mismo, me quedo pensando sobre lo que es perder
Por que perder entonces
Donde hubo ganancia con sentido
Donde hay suelo fértil para la vida, por el amor mismo

Ahora que no te tengo
Que te he perdido
Vale más, mucho más lo vivido
Y duele tanto y más lo extraviado
Me consuela saber que vencimos
Nos tenemos en la memoria de elefante
Ahora, que a otro modo 
te tengo
te tengo todavía.

Espero que solo sea a veces


A veces, será que sólo a veces, no somos nosotros mismos y solemos ser lo que otros quieren ver
Acá,  entre nosotros, pero también afuera entre los otros
Solo a veces, no vemos a más nadie al frente  nuestro, sino a la imagen nuestra como el reflejo de lo deseado.
Digo que a veces no te veo, me veo en ti, me busco neciamente en ti, busco que te parezcas a mí.
Solo que a veces, de manera absurda y obstinada, ni a nosotros mismos nos vemos en el espejo
Y nos preferimos de otro modo, buscamos de modelo lo que solo a veces hemos sabido ser
Sucede que a veces no nos vemos, muy pero muy a pesar de existir, de ser, nunca de parecer.
Será que a veces nada reflejamos que ni el íntimo espejo del baño nos registra
Acaso, suele suceder que nadie nos mira, que pasamos inadvertidos por el mundo
Que andamos vestidos de otros, de otro modo, otra moda
Se nos mira, se nos enumera, nos clasifican, nos etiquetan, nos segregan,
Nos cuentan a favor y nos descuentan en nóminas
Y silentes cómplices o con todo el ruido posible, solemos ser juez y parte, mucho más uno que otro
Y así, francamente, dejamos de ser uno, pereciendo ser otro.
Sucede que veces, terriblemente debemos ser otro
Donde el deber no tiene nada que ver con el derecho ni con el izquierdo compromiso con uno mismo
Que terrible entonces cuando el manso pueblo no es montarás
Por eso, solo a veces –así lo espero- divague yo, o te extravíes
Déjame verte cual eres y permíteme presentarme cual soy.

sábado, 28 de agosto de 2010

Espérame

Espérame pero no mucho
Ten paciencia,
Toda la que quepa en esa espera
Aférrate a tus propósitos
Y a la táctica genuina
Que tu savia crea
Haciendo dulce, no solo a la espera
Ponle todo, pon más
Como cuando estoy presente
Has que viva en ti
Aún cuando estemos ausente
Yo -y el mundo-
Así en ese orden
Yo primero;
Ve con atención
Cuando no estoy
Te queda el mundo
Maravilloso
Y el mundo te tiene
Maravillado también a ti

Hoy es siempre todavía


Hoy es siempre todavía...proverbio de Machado... que dice mucho, dice ahora, dice hoy... Me habla, me dice de ti, de todo esto… y más… Con lo que tengo, con la vida que vivo, con mis aperos, se me presenta la prueba de hoy con lo estudiado y lo ignorado. Me dice que nunca es tarde, siempre que conjugue el presente... que en ese estadio me debata, conmigo, contigo, con otros.
El ahora... es, así es, todavía es y sigue siendo, por siempre. Por cuanto en él o a él llego con lo vivido, con el optimismo y lo sublime de las anteriores edades; las alegrías –esencialmente-, candidez, asombros, curiosidades, disposiciones, entre otras cualidades incluyendo a la inadvertida fe. Las heridas,  los tormentos y derivadas acciones perversas, son accesorios inútiles con los que hay que lidiar para no sucumbir.
En el ahora me encuentro con la fuerza mental de lo aprendido y robustecida esa fuerza, por aquello que hasta hoy, he sabido autodidácticamente desaprender y dejar de aplicar; ensayando, errando, creyendo, vaciando y llenando. Hoy me consigo con los sentimientos intactos, luego de sortear laberintos, y muy a pesar de sentirme a veces mutilado, resulto ileso. A veces convicto y confeso, otras condenado y con deudas pendiente por pagar y cobrar. Absuelto de culpas procuro entenderme en libertad y sentirme siempre entero y nunca fracción.
Viviendo el presente, con lo que viví antes, aprovechando  lo que parecían circunstancias propias  o ajenas. Con lo que tengo puesto, puedo vivir hoy, ahora que es siempre todavía, ahora más, cuando sé, que puedo crear circunstancias, muy a propósito y compartir con otra criatura creadora, en la sincronía exacta de saber que nunca llego tarde para lo importante, que donde estoy, soy y celebro lo importante que es hoy.
Alguien llega y deja que yo llegue como si la cita fuera concebida desde ambos, desde dentro y desde entonces... Así celebro este hoy, este ahora. Puede que no prometa nada, puesto que es exactamente lo que quiero, lo que creo... nada está en mi que asegure nada para después... ni creo que esté en otros la promesa, excepto en la única idea en la que marcho en pos... Dios....
Hoy es mucho. Lo es si consideramos todo cuanto en ello cabe, y lo que en ese espacio podemos dar, de seguro contiene más, mucho más de cuanto podemos ubicar de manera consciente. De seguro aun en los peores días, el hoy es suficiente para dar, para darnos y recibir. En el hoy, cabemos siempre, cabemos todo, alcanza para muchos, para más.  Al hoy, le damos contenido, le madrugamos, le damos ocaso. Dentro del hoy vivimos siempre, le damos orden, si nos gusta, nos alineamos, nos centramos y si queremos y sabemos, nos proyectamos. También, nos conformamos o nos perdemos en el extenso Hoy.
Si hoy es mucho, siempre es demasiado. El siempre nos contiene entero y en él pereceremos, mientras tanto,aleluya vivimos. Todo cuanto se aspire, cuanto se crea y se sienta lo arropa el siempre. Aquello que traigo desde la raíz, y todo cuanto vaya acumulando en mi saber, todo lo que a pulso y por impulso desnude o viste la piel y aquello que absorto admire y admitan mis glándulas sensoriales, tangibles al tacto o inmensurables a la razón, conviven entre el sereno y el agitado siempre. 
Ahí estás, ahí te encuentro. Por inmensa que seas o tan grande que te vea. Mientras más evidente te hagas mejor el siempre te acoge. Hasta el olvido más remoto y la memoria más angosta, las mayores dudas y todas las certezas, todo y más están eternamente ubicados o consiguen su espacio, en lo sabido y en el desconocido siempre.
En cuanto al impreciso todavía, ese tiempo latente entre el limbo de lo posible y lo imposible. Va y viene como un determinante péndulo, en un trapecio que sugiere alcanzar el extremo. Que entre bate y vate sugiere, anima, aúpa, procura y se alza en nuevos o antiguos paradigmas. Y sin embargo, ese todavía es una vasta reserva hidráulica de torrentes que no se agotan, que mueven y conmueven, que liberan y resisten tempestades. El todavía no se rinde, nunca expira.   Todavía no es promesa, es fuerza que gravita y levita, es conciencia intuitiva. Es la viva gana de andar, de no estarse quieto, por el mero hecho de alcanzar y vivir. 
Y mientras viva, contento procuro andarme entre el amar y la mar

Entre lunas

Me gusta oírte, así
Tal parece que al leerte te estuviera escuchando
Diciendo cuanto escribes, lo que, ahora leo -yo siempre sagitario-
Me gusta saber que apenas un mes bastó y no ha sobrado para tanto
Para lo logrado y vivido, entre dos
Entre una luna sólida encima nuestro y otra que se muestra a media luz
Como indicando que cada cual anda a medias
Con su otra mitad a oscuras
Pronto se enmudecerá de nuevo y volverá a crecer y así
Cual péndulo, se mece entre el ser y el estar y luego desaparecer, apareciendo siempre.
Pasarán sin duda alguna, muchas lunas contigo y conmigo ausentes,
Pero con la esencia de lo presente en este ahora eterno
En este calendario vitalicio sin prisa,
Que nos muestra en la edad que nunca abandonamos,
En la que somos invencibles como el secuoya en su medio
Muy a pesar del tiempo, ese que por necedad medimos con relojes de tic tac y más ahora,
Ese que cortamos con la precisión del filo que parte todo sin ningún ruido
Y que procesa contenidos, como los instrumentos que fueron creciendo,
Desde que dejamos de vernos, hasta encontrarnos en el vacío solemne de una plaza,
Que se ha llenado de besos al vernos.

La otra orilla


Yo, desde ahora estaré ubicado al frente
Aquí caminaré por mi lado y miraré desde esta orilla hacia adentro
Deambularé como acostumbro y de seguro haré cuanto corresponda
Según la orden del día
Haré siempre lo necesario y de seguro, algo más,
Cumplida la rutina dispondré de tiempo
Encontraré lugar donde pueda descansar, sitio donde poner los pies bajo mesa y comer
Habrá lugar desde donde pueda contemplar al frente  –lo encontraré o lo haré-
Veré la otra orilla donde segura estés
Observando cual vigía, desde mi malecón
Salpicado del mar y de recuerdos
Asomado buscaré en lo más alto del faro tu horizonte
Y sabré estimarte, midiendo al ojo, leguas y añoranzas
Es probable que me esté quieto y silente
Intentando registrar trazas del sismo de tu voz
Que entre los silbidos presentes me traiga el viento
Palpando en la mirada formas redondas
Atinando a esquilar nubes saldrás entera y sonriente entre arreboles
Te veré siempre escudriñando entre las sombras que llenen la noche
Y desde esta costa, antes dormir te sabré feliz en la otra orilla.

Matar lo posible

Puede que nada malo ni bueno pase de ahora en adelante. Puede que solo pasen cosas, así, que solo pasen cosas. Como las que solemos ver pasar cotidianamente, mientras nos llenamos de llaves, puertas y cerrojos que nos aseguren de todo a cuanto tememos. Eso nos da la sensación de estar bien. De sentirnos seguros y perpetuos. Ajeno a todo cuanto sucede fuera de nosotros, lo que le pasa a otra gente.Esa sensación de bienestar, es lo que auguro a tanta gente cercana pero también a aquellos que son nuestros vecinos de condominio, de ciudad, de región, de país y del tan maltratado planeta. Por ello, prefiero que nada malo pase de ahora en adelante, pues prefiero que todas las cosas buenas pasen frente a nosotros, cerca de nosotros y aun más, opto por que pasen dentro de nosotros. Prefiero y quiero que sigan pasando cosas, que éstas ocurran con nosotros, por nosotros y -ah malaya- para otros y también por supuesto, para nosotros.
Creo que de eso se trata la voluntad del Dios que siento, pero también . Ya el estar vivos es la certeza de que nos corresponde asumirnos y asumir el riesgo del ahora con todas sus heridas. No se trata de creernos héroes y heroínas, pues ya lo somos y lo debemos saber. Si hemos sabido sortear con éxito la senda recorrida somos sobrevivientes de la aventura que como vida nos ha tocado en el espacio-tiempo que compartimos, en la escuela de lo vivido y sus percances. Es y Será gracias a Dios, pero con él, hemos sabido sortear las dificultades, que como bien sabes otros no pudieron. Algunos conocidos nuestros, tan enteros y con tanta o más capacidad, con sus cualidades, no llegaron a la supervivencia que nos envuelve. Otros siguen diferentes cursos, pareciendo diezmados o con asignaturas pendiente. Van con una carga distinta, puede que parezca -solo eso- más pesada, más grande, más complicada. Siempre será distinta. De seguro también existen otros afortunados, digo, solo por distinguir lo que parece más seguro, menos hostiles sus condiciones. Solemos llamarle fortuna o suerte, que lo resume todo queriendo explicar ventajas. Ellos, tan héroes como nosotros transitan el mismo espacio-tiempo, pero van a otro tren, con su propia misión, con otra actitud. Nos indican un camino que podemos optar, pero siempre, siempre nos corresponde recorrerlo y vivirlo de forma inédita.
Puede que no sepamos con certeza que es, en estricto bueno y que es malo. Puede que sepamos reconocer los extremos y que en esa escala optemos por movernos en un estrecho margen. Puede que marcados por otras circunstancias, tengamos una preferencia limitada y determinadas por la visión cercana de todo cuanto parece seguro, sin atrevernos a más, aun pudiendo optar por dar otros pasos y queriendo alcanzar otras metas, pero lo aprendido y lo temido suponen cercas que la moral impone. Fatuo debate entre lo bueno y lo malo que exige no omitir cuanto se prefiere y cuanto se elije, dado el momento de la física y de la carga exacta de cuanto se es, en ese momento.
Puede que no entienda ni atienda a otra lógica que aquella que conozco, esa vía segura por donde he sabido conducirme hasta ahora y dado que me ha resultado bastante bien, excepto por los tropiezos de las piedras en el camino que superé, decidiendo no confrontarme por esa vía con obstáculos  ni por otra desconocida. Ello me hace suponer que mi esperanza de vida se dilata, como la vida de los animales domésticos o en cautiverio. Así, es lógico matar lo posible. Así de seguro muere otro mundo, otro modo, otra lógica que sugiera, otra vida en sintonía con aquello que nos gusta, pero que nos desnuda en el temor de caer, de fallar, de no perpetuarse. Peor aún, que nos ubica en la acera de enfrente, donde la crítica se hace mercancía de marchantes y de fanáticos de otros templos. Así, no nace lo posible, muere de mengua y por mucha necesidad sentida, el hambre queda incólume y atrofia como balas las alas de lo posible donde quiere mi corazón llegar y ojala llevarte.