martes, 1 de febrero de 2011

Prisionero

Hola Te escribo mi primera carta desde esta prisión. Te cuento que si de algo me alegro, es saber que desde acá, dispongo de tiempo para hacer algunas cosas que siempre he querido hacer y algunas nuevas, que desde que existes -para mí-, te involucran en mi cosmos. Acá puedo escribir y lo primero que adelanto a hacer es a escribirte y decirte que me permitieron tener esta PC, que estreno con esta carta. Aun no sé como haré para hacerte llegar este archivo y todos aquellos que desde mi fuente surjan y por mi causa, busque para derramarme en tu cuenca.
Espero sigas tan linda como antes, como siempre. Con frecuencia pongo sobre mi “mesa de noche” de frío concreto, tu foto holográmica que renuevo cada día, a la que visto, maquillo, adorno y moldeo con mis manos y mi imaginación. Para vivirte, tenerte de compañía y hacer placentera esta estadía. Este secuestro que aun sin comprender; sin merecer, aunque parezca o resulte culpable. Supongo, no obstante, que poco interés tengas en saber que pasó y como pudo llegar el lodo hasta mi. Invoco de ti comprensión y sé que ahora no me juzgas, tu no. También sé que no me esperas, pero si la justicia llega y me ves absuelto, y la divina providencia me pone frente a ti, me abrazarás entera, en libertad, con todo el gozo que en tu corazón se cultiva.
Por ello y más, no mencionaré nada de las causas que acá me tienen y no comprometeré a nadie ni nada, no será esta vez, que me aplique a interpretar “causas y azares” ni a resolver acertijos legales. Para llegar a ti, por ahora me basta creer que escribiendo ahora, leas luego. Me basta creer, que esta es la vía que me da la única libertad de salir de acá, y sigo la ruta que me conduce a ti, donde estés.
Para llegar a ti, apelo a lo que trasciende, a lo humano, a lo más sublime de los seres que somos, a lo divino, a la esencia de lo que resultamos ser. Apelo sin misericordia a lo vivido, a lo sentido, al gasto del torrente que mana y al desgaste de lo perdido, de lo vertido innecesariamente, a la idea del derroche de los vitales líquidos. Apelo al mero gusto que nos dimos, en apenas meses, llenos de días con sus soles intermitentes, con sus solemnes lunas, con la contemplación a dos vistas del paisaje pleno, que desde el horizonte se nos desplegaba como un atlas a escala real, hasta llegar cerquita nuestro.
En ese mundo, consiente de limitaciones, supimos y vivimos de la magia-magia. La que creamos, la que nos vino desde fuera y se fue juntando a aquella que desde nosotros fue brotando. De lo vivido, de lo sentido de lo alcanzado, de ello vivo y procuraré traerlo hasta este recinto, hacerlo presente para mantenerlo vivo y mantenerme en él con la mejor disposición. Con esos colores pintaré esta casa prestada.  
Te anuncio que procuraré abordarte desde varias perspectivas una, la más ligera, para darme alegrías, para recrearme en el gozo de lo vivido, para sacarme una sonrisa que me permita sentir al mundo en su parte más jocosa y hacer con esa risa una fiesta, aunque no tenga invitados, pero sentirme de fiesta sin importar el día o el horario y sin protocolos. Otra perspectiva, mucho más ligera y más sabia, busca explicarte en mí, saberte desde el origen, bucear dentro hasta encontrar el plancton que te dio origen y aprenderte desde la raíz. Extraer desde adentro el polen que resuelve con magia lo que fui contigo y lo que produjo de vida para quererte como lo hice, como lo hago.
Abordarte con métodos transmutables y lograr en este laboratorio, vacio de mucho, pero lleno de esencias tangibles en la memoria fresca  de días juntos. Procuraré si existe tiempo, invertirle en tratados y escritos que te nombren como fuente exógena que provoque acción y cambios en esta pequeña empresa, de gestión de bienestar integral, que procuro ser. De ese pasto comeré, rumiando en otro tiempo, otro horario las ideas que me asistirán para la absolución que me procuraré, en los formales lapsos de la justicia y en las foliadas hojas que se producirán. Te dejo, es hora de pasar revista y debo estar atento para que el celador no provoque ninguna reacción que perturbe o dañe esto. Debo acostumbrarme a este condominio y a las normas que lo rigen. Besos.


  

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