De tan lejos 01 de Marzo del 2018
Mi Ilusa:
Ah, que de tiempos, supongo que habrás recordado quien soy, apenas se activara tu Screen Peace Be II, anunciándote que tienes en el buzón esta comunicación, que si bien fue escrita en mi antigua PC, Pentium XII, seguramente no le estés leyendo, sino escuchando, asignándome una voz artificial por defecto, que no ha de ser para nada similar a la mía, a la que tuve cuando te conocí ni a la que tengo ahora. Lo cierto es que después de muchos años -exactamente 18-, se de ti y me decido escribirte, anunciándote que por este lado del mundo existo y que tu imagen, aquello que llamaba entonces Holograma, permanece activa y de vez en cuando se proyecta gigante contra la luna. Celebro conservar, la visión, la capacidad contemplativa y de éxtasis respecto a ese pedazo de roca amarilla que una vez me disputaste.
| tan dura como la roca que no abate el mar |
Me gustaría mucho que me pares un momento, más o menos grande, porque, tal y como te anuncié hace tiempo, me decido a escribirte esta extensa carta -perdona lo obsoleto del término,- por ello, si estás muy ocupada, interrumpe este momento de audición y retómalo cuando dispongas mayor tiempo y ganas. deseando además que tu buen humor esté activo. Luego, quiero aclararte las razones por las que te escribo, siguiendo las pautas de un guión más o menos riguroso que quiero hacer, esperando me acompañes por este viaje de la imaginación en el que tan siquiera espero divertirte. Intentaré, hacer una fiel descripción tuya y de todo cuanto recuerde respecto a ti y tu entorno, al menos aquellos que me son más gratos, sin embargo por antonimia, también diré las cosas que menos me agradaron, exagerando como siempre o con sutiles tonos de de ironía, pero siempre, siempre con la intención de divertirte. Por último, haré un cuadro comparativo, dramatizado a veces, de las situaciones que me eran domésticas entonces, y en las que por ti, contigo o sin ti me hacían sentir vivo, como ahora, solo que 18 años menos, lo cual es de un peso notorio.
A ver, te recuerdo con tu cara seria y bien plantada, segura de ti y de tus actos. Muy llana de argumentos, desarmando a quien pretendiera u osara llegar cerca, es decir, cual efectivo policial, mantenías a raya a cualquiera. ¿Cómo llegue a ti entonces? como pude apreciar de cerca ese rostro y al cuerpo que lo sostiene. Aun recuerdo la cara de asombro, el signo de interrogación cuando me viste sentado placidamente en tu casa, como esperándote, como indagando más y conociendo de cerca tu habitat. Ese poema no me lo pierdo, no lo olvido y cada vez que reviso recuerdos tuyos, lo consigo así, sin editar y con millones de pixel, para ampliarlo y hacer recortes en primer plano. Como de veras me divertió verte asombrada, de saberme ahí con tu perra sin ladrarme y muy cerca de tu mami, compartiendo unas heladas cervazas. Heme ahí, desafiando a la ley... (continúa)
No hay comentarios:
Publicar un comentario