miércoles, 5 de enero de 2011

Cuando Pueda

Cuando Pueda…Así le dijo Miguel Ángel al Papa, cuando éste le increpó sobre cuando terminaría, de pintar el techo de la Capilla Sixtina… Cuando Pueda… Así… cuando pueda, me sentaré en tu regazo y te contaré un cuanto bien bonito, narrado de dos en dos, mirándote a los ojos, lamiendo tu miel de pecho, oyendo tu gemido, palpando piel, alisándote el pelo. Hablaré despacio y tu fino oído escuchará atento susurros, tu espalda descubierta se abrirá en un canal de luz y se llenará de estrellas de arriba abajo, de lado a lado, serán fueguitos mansos, que apagaré como a las velas de cumpleaños. Tu piel, vibrará en su temblor de gozo, de tu boca manantial, manará sin treguas, ni feriados el agua que beba entre beso y beso. No habrá techo de nubes ni tormentas, ninguna tristeza podrá alcanzarnos en vida. Solo tus pies mojados saldrán alegres de mi boca. Cuando pueda, estaré contigo silbando este estribillo. Con la puerta abierta.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario